Washington (RRC): En un hecho sin precedentes que podría cambiar el rumbo del Medio Oriente, fuentes israelíes y estadounidenses confirmaron este sábado que el ayatolá Ali Jamenei, Líder Supremo de la República Islámica de Irán desde 1989, fue asesinado durante una masiva operación militar conjunta entre Estados Unidos e Israel contra territorio iraní.
Según reportes, Jamenei pereció en un bombardeo directo a su complejo residencial en Teherán, donde su cuerpo habría sido recuperado entre los escombros. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró que existen “señales crecientes” de que el líder iraní “ya no está con nosotros”, mientras que un alto funcionario israelí confirmó a Reuters el hallazgo del cadáver.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció en un video publicado en Truth Social el inicio de “importantes operaciones de combate” contra Irán, con el objetivo principal de neutralizar las capacidades de misiles del país y prevenir que desarrolle armas nucleares. Trump describió al régimen iraní como “un grupo vicioso de personas muy duras y terribles” y llamó directamente al pueblo iraní a “tomar el control de su gobierno” una vez concluidas las acciones militares.
“Vamos a destruir sus misiles y arrasar su industria misilística hasta los cimientos. Será totalmente obliterada. Aniquilaremos su marina”, afirmó Trump en su mensaje, agregando que la operación busca defender a Estados Unidos y sus aliados de amenazas inminentes.
La operación, denominada “Epic Fury” por el Pentágono y “Roaring Lion” por las fuerzas israelíes, incluyó ataques aéreos masivos contra instalaciones nucleares, bases de misiles balísticos, radares y centros de mando, incluyendo el complejo del Líder Supremo. Imágenes satelitales muestran humo negro saliendo del sitio en Teherán, y medios iraníes reportan más de 200 muertos en todo el país.
Hasta el momento, las autoridades iraníes no han confirmado oficialmente la muerte de Jamenei. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, declaró en una entrevista que, “hasta donde sabe”, el Líder Supremo y el presidente Masoud Pezeshkian se encuentran “a salvo”. Medios estatales iraníes citaron fuentes cercanas al despacho del Líder afirmando que “el líder de la revolución está firme y comandando el campo”.
La operación se produce apenas días después del colapso de las negociaciones nucleares entre Washington y Teherán en Ginebra, y tras meses de escalada que incluyeron advertencias previas de Trump y un despliegue masivo de fuerzas estadounidenses en la región, con dos grupos de portaaviones.
Expertos advierten que la eliminación de Jamenei —figura central del régimen teocrático— podría generar un vacío de poder en Irán, desatar luchas internas por la sucesión y provocar una respuesta agresiva de las fuerzas iraníes y sus aliados regionales (como Hezbolá, hutíes y milicias en Irak y Siria). Hasta ahora, Irán ha lanzado contraataques contra bases estadounidenses y objetivos en países del Golfo, aunque con daños limitados reportados.
La comunidad internacional observa con alarma los acontecimientos. El ataque, ocurrido durante el mes sagrado del Ramadán, representa la intervención militar más ambiciosa contra Irán en décadas y abre la puerta a un posible cambio de régimen, tal como lo ha insinuado el propio presidente Trump.
Este reporte se basa en información de fuentes abiertas y sigue en desarrollo a medida que surjan confirmaciones oficiales desde Teherán y Washington.
